Coliving: los innovadores edificios de Sillicon Valley desembarcan en Santiago y regiones 

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Siguiendo el ejemplo del co-working, estos edificios permiten acceder a departamentos que ofrecen la posibilidad de compartir espacios de trabajo e intercambiar experiencias con otros residentes.

Santiago de Chile, abril de 2019.- En medio del éxito que vive en Estados Unidos, Europa y Argentina, el coliving llega a Chile por primera vez, entregando la posibilidad de acceder a departamentos en inmuebles que cuentan con amplios espacios comunes para compartir experiencias con otros residentes y salas para realizar co-working sin la necesidad de trasladarse por la ciudad.

El desarrollo de estos proyectos es realizado por hÜB Inmobiliaria, quienes desarrollan hoy una red a nivel nacional bajo el concepto del coliving, tanto en la región Metropolitana como en otras grandes ciudades del país. Estos modelos de edificios cuentan con espacios ergonómicos en sus departamentos y áreas comunes, ubicados siempre en zonas de alta conectividad y cercanía a los principales servicios. 

En Antofagasta ya está en etapa de construcción un edificio de estas características, que entrará en funcionamiento durante el segundo semestre de 2021, con precios de venta que parten en las 2214 UF, mientras que en la Región del Bío Bío y en Santiago se proyectan otros dos de alto atractivo para inversionistas. 

“Pensando en las necesidades de los más jóvenes o extranjeros que llegan a trabajar al país por una temporada, el espacio que construimos cuenta con áreas comunes que permitirán a los residentes interactuar, co-trabajar y desarrollar actividades en conjunto. No solo las personas van a comprar o arrendar metros cuadrados, sino que también se están pagando por vivir una experiencia”, asegura Daniela Aguirre, directora de Marketing de hÛB Inmobiliaria.

Los edificios coliving se basan en el uso inteligente del espacio, con un amoblado ergonómico, cocinas integradas, muros móviles que permiten la flexibilidad en uso de los espacios y baños con sitio para instalar lavadora. Al mismo tiempo, los espacios comunes ofrecen, comedores, espacios de co-working las 24 horas, lavanderías, gimnasio, terrazas y salones de juegos.

Cada inmueble, además, cuenta con un community manager, encargado de administrar los espacios comunes y de canalizar todas las actividades a las que pueden acceder los residentes, como charlas, clases de yoga, kitchen night u otras. Esto lo convierte en un edificio manejado de manera integral, que logra una mayor rentabilidad para los inversionistas que buscan una oportunidad de negocios y que 

“Esta dinámica de co-living retoma el concepto de una vida nómada, que tiene como principal objetivo evitar el gasto innecesario, como el tiempo en traslado al lugar de trabajo, optimizando el tiempo también, y con ello incentivando el networking,”, explica Daniela Aguirre.

Como casi todos los negocios colaborativos, esta tendencia nació en Silicon Valley, Estados Unidos, ante la llegada de profesionales jóvenes que no encontraban dónde vivir cerca de los centros de trabajo a precios asequibles. Inspirándose en el sistema de espacios de trabajo compartido que ya funcionaba por esos días (co-work), decidieron aventurarse con este nuevo modelo que permitía el intercambio de experiencias y la optimización de recursos, lo que ha resultado un éxito en las principales capitales del mundo. 

La tendencia ha crecido fuerte en Inglaterra y Estados Unidos, incluso llegando al mercado asiático, como China o Singapur. Mientras tanto, en Latinoamérica, Argentina lidera la edificación de inmuebles bajo este modelo, como Casa Campus, que cuenta con ocho edificios de estas características, más otros tres en construcción actualmente.

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